Tejidos ecológicos sostenibles

por | Mar 23, 2020 | MEDIO AMBIENTE

De acuerdo con la web GoodOnYou, existe todo un debate sobre qué telas son realmente sostenibles. ¿Un tejido natural siempre es sostenible y en cambio uno sintético nunca? ¿Qué sucede cuando lavamos nuestra ropa? ¿Y cuándo nos deshacemos de ella?

Por otro lado, ¿qué información contiene una etiqueta? ¿Qué buscamos cuando elegimos telas sostenibles? Para l@s amantes de la moda a los que les preocupa el impacto de la industria textil en el planeta, elegir tejidos sostenibles es una de las primeras cosas que se pueden hacer para que sus armarios sean más ecológicos.

Con ayuda de GoodOnYou, vamos a hablar de varios tejidos naturales y sintéticos que, según dicha web, son los más sostenibles.

Algodón reciclado

El algodón es uno de los tejidos más comunes y utilizados, representando casi la mitad del género utilizado en la industria textil. Esta fibra natural es ligera y transpirable, lo que la convierte en un elemento básico en cualquier armario.

Pero su cultivo es problemático en varios aspectos: el algodón convencional es uno de los cultivos que más agua y productos químicos necesita. Requiere de muchos pesticidas y, como resultado, tiene un impacto negativo en los ecosistemas y en las personas que lo cultivan.

El algodón orgánico, una alternativa más sostenible al convencional, ha vivido un cierto auge en los últimos años. Su objetivo es minimizar el impacto ambiental de la producción de algodón, al tratar de eliminar los pesticidas nocivos y otros productos químicos del proceso de producción.

El algodón orgánico debe tener la certificación GOTS (Norma Textil Orgánica Global), que garantiza por un lado el cuidado del medio ambiente a lo largo de la cadena de provisión de textiles orgánicos, y por otro el cumplimiento de criterios sociales.

Sin embargo, si estás buscando el algodón más sostenible, elige el reciclado, que se elabora con residuos de algodón postindustriales y postconsumo.

Según el índice Higg, que evalúa el impacto ambiental de los materiales de fabricación, el algodón reciclado es una alternativa más sostenible a los algodones convencional y orgánico, pues ayuda a reducir el consumo de agua y energía, así como a mantener la ropa de algodón desechada fuera de los vertederos.

Cáñamo orgánico

Da la impresión de que el cáñamo está en todas partes en la actualidad. El «primo sobrio» de la marihuana es extremadamente versátil: se usa como alimento, material de construcción, ingrediente para cosméticos y por supuesto como tela.

Lo mejor del cáñamo es que se cultiva en todo el mundo y requiere muy poca agua, ningún pesticida y fertiliza de forma natural el suelo en el que crece, lo que lo hace mucho más respetuoso con el medio ambiente que otros cultivos.

El cáñamo, una de las fibras más antiguas del mundo, te ayuda a mantenerte caliente en invierno y fresco en verano, y se vuelve más suave cuanto más lo lavas. Por todas estas razones, se trata de uno de los tejidos más sostenibles que existen.

Lino orgánico

El lino es otra fibra natural que el hombre ha cultivado durante siglos. Similar al cáñamo, el lino requiere de un mínimo de agua y pesticidas, e incluso crece en suelos de baja calidad. Además, se utiliza cada parte de la planta, por lo que no se desperdicia nada.

El lino es fuerte, resistente a las polillas y, cuando no se trata (es decir, no se tiñe), es completamente biodegradable. Además de ser bueno para el planeta, también es ligero, soporta altas temperaturas y tiene una gran capacidad de absorción de la humedad.

Pero… no todo lo natural es necesariamente sostenible

Las telas naturales tienen la ventaja de ser biodegradables, y además evitan el uso de los plásticos que necesita la industria de los combustibles fósiles. Sin embargo, no todos los tejidos naturales están en la lista de los sostenibles. Por ejemplo, los tejidos a base de bambú, lana o cuero implican una serie de procesos muy poco ecológicos.

En el caso concreto del bambú, se trata de un cultivo altamente sostenible dadas unas condiciones adecuadas. Sin embargo, la mayoría de las telas de bambú en el mercado son una forma de rayón cuyo proceso de fabricación requiere de muchos productos químicos nocivos.

En el caso de la lana, persisten en las granjas prácticas de crueldad animal a corderos, a los que se corta sin anestesia porciones de piel para evitar acumulaciones de parásitos.

Dados todos esos inconvenientes en ciertos tejidos naturales, mencionemos entonces algunos de los nuevos tipos de fibras sintéticas sostenibles.

El Tencel

El tencel o lyocell es una fibra sintética hecha a partir de la pulpa de la madera de árboles de agricultura sostenible. Debido a su tacto y su peso ligero, es un material perfecto para la confección de prendas.

Los productos químicos utilizados para producir la fibra se gestionan en un sistema de circuito cerrado. Esto significa que el disolvente se recicla, lo que reduce los residuos peligrosos.

Además, el tencel tiene propiedades antibacterianas y que absorben la humedad, lo que lo hace perfecto para ropa deportiva.

De acuerdo con la web especializada en belleza y salud Self, las siliconas son uno de los ingredientes más efectivos tanto en productos para el cuidado del cabello como para la piel. Las siliconas funcionan cubriendo el cabello con una fina capa hidrofóbica (es decir, impermeable). Este recubrimiento sirve para varios propósitos:

  • Reduce la porosidad del cabello, lo que hace que sea menos probable que absorba la humedad.
  • Reduce la pérdida de hidratación desde el interior del cabello.
  • Lubrica la superficie del cabello para que se enrede menos, con lo que se percibe más suave y se peina más fácilmente.

El Piñatex

Este nombre, que tiende a resultar gracioso a la primera escucha, no debería impedir que nos lo tomásemos en serio, pues el Piñatex es un cuero vegetal hecho de residuos de fibras de la hoja de piña.

Es natural, sostenible y una alternativa al cuero, evitando la crueldad animal. Y como está hecho de un subproducto alimentario, reduce los desperdicios y ayuda a las comunidades agrícolas que cultivan la piña.

El Econyl

Como su propio nombre indica, esta fibra se podría llamar también nylon ecológico. Para fabricarla, se parte de desechos sintéticos en los que está presente el nylon, como por ejemplo plástico industrial o redes de pesca.

Este sistema de regeneración forma un circuito cerrado, usa menos agua y produce menos desperdicios que los métodos tradicionales de producción de nylon.

Tras recogerlos, limpiarlos y triturarlos, los desechos mencionados se despolimerizan para extraer el nylon. A continuación, se vuelven a polimerizar y se transforman en tejido listo para usar en productos textiles.

De todos modos, el lavado tradicional de prendas de econyl puede desprender micropartículas de plástico, con lo que éstas implican en cuanto a contaminación de acuíferos y océanos. Por lo tanto, la forma en que el econyl deviene completamente sostenible es usando en la lavadora bolsas de lavado que eviten el desprendimiento de microfibras.

Otros productos en los que el econyl es totalmente sostenible son aquellos que rara vez se lavan, como por ejemplo zapatillas de deporte.

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